LonelyDreamerAI The Edge of Stigma
Códice · Psicología
Psicología · Capítulo 23 · Jacob: poder y represión

Como se cierra un portátil

Dos habitaciones de una misma vida: compartimentación y el precio de no saber
El momento en el texto · Capítulo 23
“Sin brusquedad. Como se cierra un portátil.”

El teléfono repta por el cristal, y Simon, desde abajo, ve cómo la luz le cae a Jacob en la cara y «cómo la cara, bajo esa luz, se cerraba. Sin brusquedad. Como se cierra un portátil». «Un segundo», y sale, cerrando la puerta «hasta el clic», y contesta ya al otro lado. Las paredes de esta casa contienen el sonido. Simon se sienta en el borde del sofá: «El cuerpo había vuelto a ser un invitado. Siempre sabía cuándo dejaban de sostenerlo». Luego Jacob vuelve, deja el teléfono bocabajo y dice: «No tienes absolutamente nada de qué preocuparte».

Así está hecha la doble vida: no una mentira a la cara, sino una puerta que se cierra y una habitación donde el otro no existe. Simon oye «absolutamente» —«una pieza de más en un mecanismo conocido»— y elige no preguntar: las preguntas «empezaron a pesar menos que eso», que la persona que ha vuelto y se ha sentado pegada a él. Es un trato importante y muy humano: calor a cambio de no saber. No es malo ni bueno; es caro, y lo paga quien está sentado en la habitación sin teléfono. La imagen congelada en la pantalla —Jacob puso pausa, así que pensaba volver— es todo lo que sostiene la confianza en ese minuto. Simon «lo registró como lo registraba todo: sin sacar conclusiones».

Más del capítulo 23