Psicología · Capítulo 10 · Priscilla: el amor como estatus
La suma no cuadra
El derrumbe de la negación
“La suma no cuadraba con nada decente.” Priscilla sabe contar — y la suma dejó de cuadrar “con nada decente”: el “pequeño”, aquel entrenamiento, la mirada eternamente enganchada a una figura gris entre la multitud, y ahora — la disposición a destrozarle la cara a su mejor amigo. La negación que la salvaba desde el primer capítulo se sostenía en la palabra “víctima”: solo está guardando su presa.
La explicación casi encajó — y se derrumbó por un pronombre que ella misma pensó: “su”. Así termina la negación: no por palabras ajenas, sino por el propio lapsus. Le espera la elección de todos los que viven junto a un secreto ajeno: mirarlo hasta el final — o apresurarse a olvidar lo contado.