Psicología · Capítulo 5 · El mundo alrededor
Nadie le creería
Por qué callan las víctimas
“nadie. Nadie iba a creerle jamás” Simon asiente al entrenador — “todo está bien” — y este es el momento más documental del capítulo. Las víctimas no callan por debilidad. Hacen un cálculo sobrio: el agresor tiene reputación, equipo, encanto; la víctima tiene su palabra contra la del rey — y un secreto que cualquier investigación sacaría a la luz.
La transformación de Jacob en tres segundos en el “chico de oro” muestra a qué se enfrenta una víctima: la máscara pública del agresor es impecable porque se ensayó durante años. Cuando alguien dice “nadie me creerá”, suele tener razón — por experiencia. Por eso “¿por qué no se lo dijiste a nadie?” es la pregunta equivocada. La correcta es: “¿qué te impedía ser escuchado?”