Psicología · Capítulo 2 · Simon: trauma y supervivencia
Una capa de algodón
Embotamiento medicado sin diagnóstico
“hubiera puesto una capa de algodón entre él y la realidad” Las pastillas recetadas en cinco minutos hacen exactamente lo que prometían: amortiguan. Pero el embotamiento no es selectivo — junto con el miedo y el dolor se apagan la alegría, la resistencia y esa voz interior que “gritaba que así no”. Para alguien que sigue viviendo dentro de un entorno peligroso, esto no es tratamiento: es anestesia sin cirugía.
Fíjate en la línea sobre la voz que “se vuelve día a día más débil”: el autor describe con precisión un riesgo real. La verdadera ayuda no empieza con una receta, sino con las preguntas para las que el médico no encontró tiempo. Los fármacos funcionan — pero solo junto a una persona que de verdad haya mirado.